Por: Itsmania Platero

Parte de los convenios adquiridos por Honduras con los Estados Unidos de Norte América, está el compartir información biométrica, dactilogramas y realizar pruebas de ADN a los migrantes, ya México tiene un registro para todos los que entran y solicitan la visa humanitaria y es la identificación del iris un método de autentificación biométrica que utiliza técnicas de reconocimiento de patrones en alta resolución del iris del ojo de una persona.

Esta no puede ser confundida con otro, en otras palabras es el escaneo de la retina con una identificación positiva e inequívoca de un individuo.

Esta idea anunciada por Trump es muy importante ya que países como Honduras, El Salvador, México, con altos índices de peligrosidad, registran la entrada de centenas de migrantes, muchos de ellos, se cambian de nombre, desaparecen, son asesinados o mueren, son víctimas de trata y luego es muy difícil encontrarlos o saber porque frontera han pasado.

Este sistema de identificación también ayudará a detectar si un migrante a cometido un delito en otro país y pretende evadir la justicia usurpando el derecho civil de otro y escondiéndose en otra nación. Los fines del presidente Trump no son humanitarios sino de seguridad del estado y este cruce de datos que será en toda la región que no es una novedad es muy importante.

Para el caso la partida de nacimiento de Honduras no tiene huella dactilar de manos o de pie, ni de fotografías que puedan identificar a un menor hondureño por lo que pueden ser víctimas fáciles de trata. Hasta el momento el registro nacional de Honduras RNPH no se centra en ese documento que es de vital importancia en el marco del convenio Honduras y EEUU.

Un ejemplo es el de corina Méndez Palacios que fue encontrada decapitada identificada como hondureña al final resultó ser de origen venezolano.

Es una pena que tengan que migrar las personas, que no saben lo que pasa realmente en México, los sanguinarios están en todos lados, cazando migrantes, robándolos, extorsionándolos, secuestrándolos para pedir rescates a sus familiares en Estados Unidos y si no pueden pagar los matan sin piedad, asesinan por igual a mujeres y niños con una saña infinita, igual con las jóvenes, las enganchan para prostituirlas y las controlan, les dicen que será solo un tiempo pero la realidad es que las retienen hasta que ya no les sirvan y las desechan.

Por otro lado son centenas de cadáveres que se encuentran sin poder ser repatriados a Honduras y lastimosamente las autoridades de cancillería son indolentes, no ponen interés y emiten un listado de los hondureños apilados en las morgues de México. El dolor día a día crece en los familiares que los esperan sin ninguna respuesta.