Por: Itsmania Platero

Resulta lamentable la situación de violencia y continua degradación de profesionales del periodismo, mas allá de conflictos tradicionales,  la violencia va de frente contra la libertad de prensa, acompañada de un constante deterioro de los niveles de vida de periodistas que sobreviven en un ambiente de violencia.

72 periodistas y comunicadores sociales han sido asesinados en Honduras según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH).

El ente estatal condenó el hecho también instó a las autoridades  a investigar y evitar que más crímenes se sumen a la larga lista de impunidad que alcanza el 92% de los casos registrados desde el 2001. Sin embargo las retóricas palabras del órgano que distingue el respeto a la dignidad y la vida parece no tener eco, prueba de ello es la incapacidad demostrada al  permitir la censura y criminalización de un gremio que poco o nada le importa ser señalado como delincuente. Este manto de impunidad es un aldabonazo a la conciencia de todos los hondureños.

A fuego cruzado se encuentran los periodistas independientes y estatales frente al derecho que la sociedad tiene de información. Honduras vive una de las épocas mas críticas de este gremio aunada por la creciente violación a los derechos humanos, agresiones físicas de unos grupos, las amenazas y acoso de otros.

La violencia contra periodistas va acompañada de otras agravantes como amenazas de muerte, desapariciones, atentados, desplazamiento forzado  y la imposición de auto censura  para apagar la voz de la sociedad representada por este gremio.

“El periodismo se ha convertido en el nuevo enemigo interno en América Latina’’

Un  sistema mediático de monitoreo, de bombardeo de noticias congeladas fortalecen el sistema para-oficial de impunidad  en marcha no solo en Honduras sino en toda América Latina.

Los contenidos periodísticos producidos de manera rigurosa y honesta se enfrentan cada vez más a la competencia desleal de contenidos patrocinados, que difunden propaganda y rumores”, señaló Christophe Deloire, Secretario General de RSF. “Como lo demuestran las investigaciones, la información falsa circula más fácilmente que aquella que es digna de confianza, debido a los sesgos cognitivos y a los prejuicios humanos. precisó.

Esta estrategia ayuda a los gobiernos a evadir y justificar rendir cuentas, a la vez yugula la libre expresión aplicando la censura como estrategia  contra la libertad de prensa y contra el derecho de la sociedad a la información independiente.

El  informe del CONADEH revela que 15 comunicadores sociales también son víctimas de desplazamiento forzado: “Es difícil tener que dejar la casa, pertenencias, dejar una vida y enfrentarse a la aceptación de de esta realidad, es una “tortura” solo porque nadie es capaz de hacer nada” expresó una víctima.

“No lo hago por dinero, sino porque en Honduras  no puedo vivir, el dinero se convirtió en un segundo plano frente al miedo de morir, el problema es grave y todo nuestro recorrido es una “tortura” desde muchos aspectos, el desprecio que vivimos, la incertidumbre además de haber perdido mi familia”.

La tortura se considera un crimen en todos los instrumentos internacionales, está absolutamente prohibida y no puede justificarse en ninguna circunstancia. Esta prohibición forma parte del derecho internacional consuetudinario, lo que significa que es vinculante para todos los miembros de la comunidad internacional.

Muchos comunicadores subsisten con un salario carencial y parece que ya no tienen conciencia del poder  de sus plumas y de sus voces.

“Vista 2018 diría Moisés de Jesús Ulloa Duarte si aún existiera. ” El periodismo será hoy y siempre, el refugio de los que no hablan, la voz del que calla y frente a los micrófonos será el escape de los que en sus pensamientos están presos”…Itsmania Platero