Un Informe sobre Desarrollo Humano para América Central del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, indica que en Centro América circulan alrededor de 3 millones de armas de fuego y que dos de cada tres serían portadas en forma ilegal. 

Honduras, es uno de los tres países de la región donde estaría circulando gran parte de ese armamento. Se estima que en el país hay más de 800 mil armas en poder de diversos sectores de la ciudadanía, de las cuales 650,000 estarían circulan ilegalmente. Se estima que alrededor de 1 millón, 200 mil armas son de uso prohibido, de acuerdo a registros oficiales de Fuerza de Seguridad Nacional Interinstitucional

(FUSINA) se decomisaron 8,468 armas de fuego.
El relator especial sobre las Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias o Arbitrarias, durante su visita a Honduras en el 2016  recomendó la reforma de la Ley sobre el Control de armas de fuego, municiones, explosivos y otros similares, en la que se debe introducir regulaciones estrictas para proteger  la vida de todos.
El 80.27% de personas asesimadas han sido  víctimas de las armas de fuego.
Honduras se ha convertido en un campo de batalla, con el uso de armas  ilegales, muchas en poder de niños.

Al menos eso es lo que ha dicho el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), en un informe  divulgado en años anteriores.

La Ley de Portación de Armas, autoriza que cada ciudadano tenga en su poder hasta cinco armas de fuego comerciales, lo que unido a la gran cantidad de armas ilegales que circulan en el país, constituye una de las principales causas de la violencia que hoy se vive.


Honduras, es uno de los tres países de la región donde estaría circulando gran parte de armamento utilizado por ninos y bandas organizadas para cometer los crímenes. 
 
Una fuente detallo que la mayor parte de las muertes violentas que ocurren en nuestro país no son causadas por armas como: tanques, artillería y aviones de guerra, sino por armas como la AK-47, rifles de asalto, ametralladoras, pistolas, revólver, machete y puñal. “En los últimos años, los registros estadísticos de la Dirección de Medicina Forense identifican las armas de fuego como el principal instrumento de muerte detallo”.
Durante los conflictos internos vividos en los años 80, en la región centroamericana, el suministro de pistolas y armas ligeras fue abundante apesar del desarme ejecutado como parte de los procesos de paz, en los años 90, muchas de esas armas no fueron destruidas y no se descarta que aún continúen en circulación en poder de criminales, agencias de seguridad privadas y en manos de la población civil. Aunque las autoridades policiales han incautado fuertes cantidades de armas, cajas de fusiles M-16, alrededor de 1,000 cargadores para este mismo tipo de arma, granadas de uso militar, 25 RPG antitanques capaces de derribar un helicóptero, fusiles AR-5 y fusiles AK-47, entre otras.
“En un operativo militar se descubrieron en un centro educativo de la zona norte, armas de grueso calibre y municiones. Fueron hallados dos AK-47, un R-15, un fusil propiedad del Estado de Honduras y pasamontañas”.
El problema de la reducción del armamento  no figura en el orden del día , a pesar que esto pone en peligro la vida de buenos y malos. “El potentado Macdonald dijo en una ocasión que el desarme gradual es la vía más segura para garantizar la paz eterna”. Por supuesto, si todos los países se desarmaran, la paz estaría seriamente garantizada. 

Hablando en términos generales, es fácil demostrar que el problema del “desarme gradual”, si se le examina de cerca, no es más que una trágica farsa. La cuestión del desarme dio lugar a la de la reducción del armamento. Y finalmente, esta última quedó reducida al establecimiento de la paridad naval entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Hoy se proclama que esta “conquista” es la mayor garantía de paz.
Una investigación que identificaba involucramiento oficial estadounidense en el tráfico de armas hacia México, Centroamérica y Colombia; surgió después que agentes federales estadounidenses murieron en dos balaceras a principios de 2011,  las armas que los detectives recuperaron entre ellas, dos fusiles AK-47 fueron vinculadas con sospechosos que investigaba el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés).

Grassley acusó a agentes del ATF de permitir que cientos de armas “fluyeran” desde armerías en EE.UU. hasta criminales en México y Centroamérica, para fortalecer casos y reunir más evidencias contra traficantes de armas.El operativo bautizado como “Rápido y Furioso”, facilitó el ingreso de numerosas armas, informes de prensa dan cuenta de unas dos mil armas. Además, refieren que el lapso del ingreso de armas coincidió con el incremento de homicidios en México que ascendió a 60.000, en el período del 2007,  de acuerdo con informes de agentes del ATF, asignados en ese país. El operativo se desprende del “Gunrunner Project”, o Proyecto Mensajero de Armas del ATF.El resultado todavía Honduras no logró introducir a la cámara legislativa reformas a la Ley de Portación de Armas explosivos y suministros, que permitan la reducción del crimen; siendo hasta ahora la más permisiva de la región.