Por: Itsmania Platero

“Crisis humanitaria es una situación de emergencia en la que se preveen necesidades masivas de ayuda humanitaria en un grado muy superior a lo que podría ser habitual, y que si no se suministran con suficiencia, eficacia y diligencia, desemboca en una catástrofe humanitaria.”

No esta largo el año 2014 una caravana en la primavera pasada, contabilizó 68,541 niños migrantes pusieron la alerta mundial decenas de países y organizaciones criticaron las políticas represivas e inhumanas que impulsaban el éxodo masivo de países del triángulo norte.

Los gobiernos de Honduras , Guatemala , el Salvador y México debieron desde ese entonces comenzar a tomar medidas al respecto.

Estamos a punto de vivir una traumática tragedia 17, 700 centroamericanos migrantes entraron al territorio mexicano, un pueblo que camina enfermo y con un futuro igual.

El Estado de Honduras ha dejado claro que no tiene intenciones por resolver la crisis migratoria, ya ha muchos parece no interesarles, solo el morbo puede despertar el interés en el tema, cuando los que logren llegar a la frontera se encuentren completamente desarmados frente a un contingente de al menos 10 mil hombres armados que superan los enviados a las guerras. Pero que las cifras de emigrantes sobrepasan las fuerzas represivas.

 

El llanto de los niños, los rostros quemados por el sol en busca de un sueño que resume multiples pesadillas. La añorada búsqueda de la libertad, plasmada en el encuentro con la dignidad y el justo salario eso es mofa para los bien pagados por un sistema servil e injusto, que quieren invisibilizar una tragedia. Organizaciones de derechos humanos reportan que al menos 900 niños fueron abandonados en Nayarit y siguen su búsqueda.

A ninguno de ellos parece importarles caer presos por meses, tener que portar un grillete y esperar para después ser retornado, llegar sin nada esta vez peor, retornar como el heroe solitario que al final quizás le espera la muerte. El combate a la pobreza, control fronterizo y seguridad son el juego sucio que justifica los enormes presupuestos de los gobiernos que han hecho del dolor humano un fructífero negocio.

México es incapaz de brindar protección migratoria su sistema colapso por falta de presupuesto y de personal, que mantiene las solicitudes de asilo y refugio en gavetas de centenas de migrantes, su situación no es mejor que Honduras; sin embargo hay muchos mexicanos que ingresaron a Honduras para encontrar en esta tierra mejores oportunidades.

Entre el 2017 al 2018, el 90% de centroamericanos que se han presentado ante una autoridad migratoria acabaron deportados.

El “éxodo migratorio” de centroamericanos en su mayoría hondureños deberán enfrentar las debilidades de la institución que tramita casos de refugio, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), además de la indiferencia estatal que hoy los ha convertidos en “exiliados” , de un país que no les permite retornar y no los merece.

México no tiene logística, ni presupuesto económico para resolver las solicitudes, el tiempo de espera con la debilidad institutional será de meses hay quienes esperarán hasta un año. “Mientras tanto se siente el desprecio, la desesperanza crece, la soledad y angustia invaden el alma” así lo expresa Amanda que con sus cinco hijos partió sin deseo de retornar a Honduras.

“Desde la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas comenzaron a coordinar las operaciones de socorro en una Europa devastada por los desplazamientos masivos de personas. Desde ese momento, la comunidad internacional cuenta con la Organización para dar respuesta a los desastres naturales o producidos por el hombre. Las Naciones Unidas constituyen una de las principales organizaciones que prestan socorro de emergencia y asistencia a largo plazo, cataliza la acción de los gobiernos y de otras organizaciones humanitarias y defiende la causa de las personas afectadas por los desastres”.

Según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México (CNDH) reciente la tardanza de COMAR en resolver un 60%: de casos es al menos de 14,596 solicitudes desde el 2017, “COMAR se excusa por los desastres ambientales sufridos en septiembre se suspendíeron las peticiones de Refugio”.

“La falta de información y documentación de los solicitantes más el letargo institucional, han sido causales para abandonar 2,400 casos” dice la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México. (CNDH)

“Según la pastoral de movilidad humana 1,028 casos aplican al asilo político en los últimos días” comentó José Luis Farias además dejó claro que las oportunidades legales de trabajo para los centroamericanos serán casi imposibles para los solicitantes de refugio en México, solo les queda esperar o regresarse a su tierra.

Auque se certifique la incapacidad de los gobernantes

“Ayudar a las personas vulnerables, marginadas y que no tienen voz, dondequiera que estén, es el cometido esencial de la comunidad humanitaria.”
Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas, 19 de agosto de 2009.